Una guía muy rápida para la meditación

La meditación es algo de lo que todos podemos beneficiarnos.

Y en el agitado y ocupado mundo de hoy, nunca ha habido un momento más importante para que lo intentemos.

Desgraciadamente, muchas personas no entienden realmente qué es la meditación y cómo utilizarla.

Y mucha gente incluso tiene algún tipo de prejuicio contra la meditación, asumiendo que es sólo para personas que quieren «alcanzar la iluminación» o que es una práctica puramente espiritual o religiosa.

¿Qué es la meditación?

Sin embargo, en realidad, la meditación no tiene que ver necesariamente con ninguna de estas cosas.

En cambio, la meditación es principalmente una práctica de concentración de la mente y de atención.

Piensa en ello como en el levantamiento de pesas, pero para tu cerebro.

Hay diferentes tipos de meditación que tienen diferentes objetivos finales.

Pero el objetivo principal en cada caso es centrar tus pensamientos y elegir en qué quieres centrarte y en qué vas a pensar.

En lugar de dejar que tu mente se escape cuando te preocupas por cosas que no puedes cambiar o te sientes estresado en general, la meditación te enseña a centrarte en las cosas que te hacen feliz y a dejar de lado las que no te ayudan.

Tipos de meditación

Quizá la mejor manera de demostrarlo sea introducir algunas técnicas de meditación.

Una de ellas es la «atención plena».

Aquí el objetivo no es dejar de pensar, sino separarse de los pensamientos y convertirse casi en un tercero que observa esos pensamientos.

Una expresión que se utiliza a menudo es que los verás «fluir como las nubes».

El valor de esto es que puedes evitar que tus pensamientos controlen tus emociones.

Cuando tienes miedo a las alturas, puedes dejar de preocuparte por la caída y, en su lugar, simplemente notar que estás pensando en ello de forma distante.

La atención plena también es utilizada por los psicólogos para ayudar a las personas a comprender mejor el contenido de su propia mente.

Otro tipo de meditación es la «trascendental».

Este es el tipo con el que la mayoría de la gente está más familiarizada y consiste en intentar «cortar» los pensamientos externos.

En lugar de ello, intentas aquietar completamente tu mente y esto suele implicar un mantra, una frase que repites una y otra vez.

Por último, puedes utilizar este tipo de meditación para acabar con todo el estrés: ¡sólo tienes que acallar tu cerebro para tener un momento de paz y relajación!

lograr un profundo estado de relajación en la persona

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